Si quieres darle un toque personal a tus vidrios de ventanas, o algún cristal que tengas instalado en tu hogar u oficina, utiliza películas decorativas. Las encontrarás con diversos estilos y tonalidades para que elijas la adecuada.

Además de decorar, éste tipo de películas permite darle un toque de privacidad a ciertos espacios, al mismo tiempo los harán lucir modernos y hasta profesionales.

Para colocar una película decorativa, nada mejor que acudir a los profesionales de Polarisol, pero si quieres hacerlo tú mismo, entonces asegúrate de que la superficie se encuentre totalmente limpia, sin rastros de grasa, polvo o suciedad.

Puedes comprar la película decorativa a la medida; o bien, cortarla tú mismo, asegurándote que tenga unos 2 o 3 milímetros de más.

Mezcla agua con unas gotas de jabón líquido dentro de un atomizador y humedece el vidrio para facilitar la aplicación de la película para ventana.

Desenrolla, extiende y retira el papel de la parte posterior de la película, empezando por la esquina superior. Asegúrate que no caiga polvo o pelusa sobre la imagen.

Coloca el lado brillante de la película sobre el vidrio mojado y acomódalo.

Comenzando por el centro de la imagen, usa un escurridor y presiona las burbujas de aire lentamente hacia afuera.

Para las ventanas grandes, debes alinear los bordes de las piezas, manteniendo juntos los bordes que vienen de fábrica, así podrás aplicarlas en ventanas de cualquier tamaño.